Nos habla Piscitelli, en una entrevista acerca del libro publicada en su blog, de las 10-12 competencias digitales que detallaba Jenkins, como la navegación transmedia, la inteligencia colectiva, el juego y la simulación: “Ahora se dan más en el campo lúdico que en el campo del conocimiento, pero habrá que llevarlas a la escuela.”
Y sigo citándole cuando habla de Escuela 2.0:
“¿Virtualidad real? ¿Realidad virtual? Los límites ya no están tan claros. Especialmente para los chicos de la “generación Y”, nacidos a partir de 1980, que se mueven como peces en el agua en el universo de las redes sociales, blogs, wikis, celulares e Internet. Contemporáneos de las nuevas tecnologías, dominan los medios de producción digital, crean, comparten y se relacionan. La Red es para ellos un espacio de socialización y de construcción de identidad. El debate emergente sobre los nativos digitales (“los bárbaros”, como los ha bautizado el italiano Alessandro Baricco) plantea retos y tensiones, especialmente en el campo de la educación, donde los estudiantes nativos no hablan el mismo idioma que sus maestros inmigrantes.”
“El interés de la distinción no tiene nada que ver con la tecnología ni con las redes sociales, es una cuestión de capital cultural y simbólico que básicamente se vincula con otras valoraciones de las competencias. Estamos viviendo una transición epocal en términos de alfabetización y valoración cultural. Y hay una lucha cultural profunda.”




